Compañía de Jesús: Hacia un nuevo modelo de comunicación
- FernandaFalcone

- 25 feb 2022
- 4 Min. de lectura

Cuando escogí estudiar comunicación organizacional, nunca imaginé los caminos que recorrería en mi vida profesional, diversos rubros, contextos, países, detalles no menores que han enriquecido mi mirada y perspectiva permitiéndome en muchas ocasiones adelantarme a los hechos o ver un poco más allá. Fue así que sin imaginarlo en mi mudanza al Perú terminé trabajando para la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y El Caribe, este trabajo me permitió tener nuevas y enriquecedoras experiencias no solo a nivel profesional sino también personal. Vincularme con temas como la Amazonía, los pueblos nativos, el desarrollo local, fe y justicia, espiritualidad, innovación y educación uno de los temas que siempre me ha atraído.
Fue en este rol que participé en reuniones de directores de comunicación de las diferentes conferencias jesuitas en el mundo: América Latina y El Caribe (CPAL), Estados Unidos y Canadá, Europa, África y Madagascar, Sudeste Asiático y Asia Pacífico, dándonos cita en la Curia Jesuita en Roma con el objetivo de construir un nuevo modelo de comunicación al servicio de la misión que se ajuste a las demandas y oportunidades del mundo actual. Pues si, aunque no todos lo aprecien, la Iglesia también se interesa en mejorar y reaggiornar sus formas de comunicar. Como ejemplo más popular y cercano tenemos al Papa Francisco y sus múltiples medios de comunicación en plataformas modernas que permiten acercar el mensaje a los más jóvenes.
Fue así que en 2017 tuve la oportunidad de participar por primera vez en esta instancia, la cual fue muy enriquecedora a nivel personal y profesional. En primer lugar, ser alojados y conocer las instalaciones de la Curia Jesuita en Roma, a dos cuadras de San Pedro fue toda una novedad y experiencia ¡imagínense! Reconocer su estructura, funcionamiento, así como el contacto y diálogo con quienes allí trabajan, compartir la mesa con quienes la habitan; jesuitas de todo el mundo, que con ánimo de hacernos sentir bienvenidos desafiaban el inglés, italiano y español para narrarnos sus historias y anécdotas de años de servicio ¡todo un desafío! Hasta el mismo P. General, con su sencillez y tranquilidad que lo caracterizan nos cruzaba un comentario con su modo venezolano para romper la rutina y esbozar una sonrisa. Poder conocer personalmente a los colegas a cargo de las oficinas de comunicación de las otras conferencias, ponerle a cada uno un rostro y voz, poder conversar con cada uno de ellos sobre su día a día, cómo planifican y ejecutan sus trabajos, con qué recursos cuentan y con cuáles no, etc fue una experiencia emocionante, motivadora. El exponer el trabajo que fuimos desarrollando en nuestro continente frente a los demás colegas, recibir sus comentarios, pareceres, solicitudes de colaboración y sus felicitaciones nos llenó de orgullo.
El primer día fue muy oportuno contar con la presencia del Padre General quien inauguró el encuentro y dio luces al trabajo que se viene realizando en Roma y lo que esperaba de todos nosotros, los comunicadores. La Compañía de Jesús se encuentra en camino hacia una nueva cultura de comunicaciones; el P. General Arturo Sosa SJ lo expresó claramente en su discurso inaugural donde dejó claro que están dirigiendo los esfuerzos hacia una nueva era apostólica: "Queremos ser enfocados, urgentes, apasionados y estratégicos (en nuestra comunicación) ... y con un verdadero sentido de misión”.
Arturo Sosa SJ comenzó su discurso haciendo hincapié en su compromiso con la comunicación. La comunicación está en el ADN jesuita, para San Ignacio de Loyola era "casi una obsesión" y ha sido un “principio clave para la Compañía de Jesús desde su fundación.”
"Un cuerpo apostólico universal comunicado es una dimensión indispensable de nuestra manera de proceder", subrayó el P. Sosa, quien se encuentra animado y deseoso de construir una nueva cultura de la comunicación en la Compañía.
El P. General está decidido a que la Compañía de Jesús aproveche las muchas oportunidades que ve en la cultura moderna. "Eso es lo que San Ignacio querría de nosotros", declaró, añadiendo que a pesar de que hay muchas noticias falsas "necesitamos discernir cómo involucrarnos, pero no debemos quedarnos atrás y tener miedo", dijo.
Si nuestra misión es "salir al mundo entero y proclamar la Buena Nueva", tenemos que participar en el discurso público para llevar la Buena Nueva a la gente, independientemente de cómo nos sentimos sobre algunos aspectos. "El punto es que no podemos quedarnos fuera de los grandes diálogos de nuestra época", dijo el P. Sosa.
La Congregación General 36 mostró que la Compañía puede beneficiarse mucho de un mejor sistema de comunicación. "Había una sensación de energía y pasión. Mostró un camino hacia adelante y he estado tratando de caminar en esa dirección", dijo.
Con este fin, compartió que ha decidido decir "sí" a muchas peticiones de entrevistas y ha empezado a realizar cortos discursos en vídeo al personal de la Curia y a las reuniones de los jesuitas más allá de Roma.
"Queremos asegurar una unidad de corazones y mentes en toda la Compañía; las comunicaciones pueden hacer mucho para lograrlo. La comunicación puede ser un motor que aporta vitalidad y un renovado sentido de misión", afirmó.
El P. Dardis SJ, Consejero General para el Discernimiento y la Planificación, estuvo presente con el grupo durante la mayor parte de la reunión expresó que "La globalización nos está dando una oportunidad sin precedentes para trabajar en red, para ser un cuerpo universal en misión”.
"Estamos llamados a una conversión continua - personal, comunitaria, institucional, una reestructuración de mentes y corazones - y la comunicación es un catalizador del cambio”. "Salgan y proclamen que la Buena Nueva es nuestra misión, así es que debemos comunicarnos".
Los comunicadores pudieron también reunirse con el Obispo Paul Tighe, secretario del Consejo Pontificio para la Cultura. Monseñor Tighe habló de la comunicación y de cómo construir relaciones, de ayudar a las personas a ver un mundo más amplio. "La pregunta que debemos hacernos es cómo vamos a estar presentes en el mundo digital de hoy", dijo al grupo. Si la Iglesia va a tener una voz profética, tiene que crear plataformas alrededor de las cuales la gente pueda comprometerse.
En conclusión, el encuentro fue el puntapié inicial hacia un nuevo momento en la comunicación de la Compañía, para comenzar a entretejer un trabajo colaborativo más allá de las fronteras.
Mag. Fernanda Falcone Pino
*Texto original en: www.jesuitas.lat



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